Por una propuesta sin «paradojas»

(Publicado en Artículos el 3 de julio, 2005)

En esta ocasión haré uso de mi derecho a diferir de la opinión de un amigo. Sobre el artículo de Erik Quiñónez, “Propuesta para un presidente paradójicamente democrático”, publicado en esta misma página, hago las siguientes observaciones:

a) Es irracional justificar la continuación de la crisis actual en base a elementos de pasado. Una cosa es hacer la historia, otra totalmente distinta, continuarla. Si en el pasado han existido “revoluciones, dictaduras, caudillismo y fenómenos similares en virtud de los cuales los  presidentes ‘electos’ rara vez han sido reflexivos y verdaderos demócratas”, entonces hay que luchar y encontrar la manera de no volver a caer en esos errores, y no, como parece insinuar el artículo citado, usar un nuevo “clavo para sacar a otro”.

b) Es inexacto que los últimos presidentes han estado renuentes a usar al Ejército “para imponer el orden a la mayor secta de vándalos que ha tenido Nicaragua”. Sucede simplemente que el Ejército ha ido profesionalizándose de tal manera que es muy difícil que se preste a esos juegos. Lo mismo sucede con la Policía Nacional, aunque hace poco tuvo un capítulo gris cuando un brillante Comisionado General fue enviado a retiro anticipado únicamente porque don Enrique había perdido “la confianza personal en él”. Vaya.

c) Al hablar de Maestros –más aprendices que maestros- del chantaje es más propio hablar de las tres partes (cúpula FSLN, cúpula PLC, Bolaños), y no únicamente de una de ellas. ¿Acaso Bolaños no se alió con el FSLN en sus dos primeros años de gobierno? Mi opinión es que se trató de una alianza estratégica, pero en base a los argumentos planteados en el artículo referido, sería chantaje, pues ¿no es tan chantajista el que hace el chantaje, como el que lo acepta?

d) El triángulo del chantaje es más interesante: Bolaños llega a presidente gracias al PLC, después se separa de éste y se acerca al FSLN, luego se separa de éste y se acerca a EU y la plutocracia neoconservadora, luego PLC-FSLN se unen contra Bolaños. Resultado: rompimiento de la dinámica de poder y consecuente crisis política actual.

e) Bolaños no “se ha comportado a la altura de un gran y moderno demócrata”, ni mucho menos “con carácter y gran madurez política”, sino más bien como un ahogado que está dando las últimas patadas: las medidas sociales, legales y económicas que ha tomado recientemente son tan errantes que se asemejan a los hombres y mujeres que entraban al laberinto de Dédalo únicamente para ser devorados por el Minotauro. Para bien o para mal del pueblo, don Enrique no ha encontrado su hilo de Ariadna, y todavía anda a la deriva, amén que los que sí necesitan arremangarse las mangas no lo han hecho.

f) Algunos términos que son necesarios diferenciar: madurez política no es igual a astucia ni doble moral. No es lo mismo “no poder usar” a las fuerzas armadas, militares y civiles, que “no querer haberlas usado”. No es lo mismo ser sabio que actuar compulsivamente. No es lo mismo tener fe de que todo cambiará, que actuar para que todo cambie.

g) Es totalmente inaceptable que se libere a Arnoldo Alemán. Si la crítica del autor es que hace falta que otros corruptos caigan presos, lo lógico es abrirles debido proceso y que, de ser culpables, sean condenados. Liberar a Alemán para que se solucione la crisis actual, basándose en que “otros no están presos”, es tan incoherente como querer conservar la virginidad teniendo sexo. Impensable e incoherente. El costo político, no de Bolaños ni de Daniel, sino de toda la República de Nicaragua sería enorme, porque nuestra credibilidad, estabilidad y Estado de Derecho estarían en entredicho.

Finalmente, necesitamos encontrar una propuesta que no tenga paradojas, y que nos saque de este túnel tan turbio y escabroso. Dudo que Bolaños negocie, así como dudo que tanto Ortega como Alemán cedan ante don Enrique. Es un círculo vicioso, el cual hay que romper completamente y que nos compete a todos los ciudadanos, y no a los mismos creadores del problema. La posición de Erik es polémica y mayormente justificada en pasiones, pasiones culpables precisamente de la crisis ideopolítica que tenemos desde hace más de una década; PERO, aunque claramente no comparto dicha opinión, daría mi vida porque sea escuchada (como dijo aquel gran romano).

Nota: Este artículo y el artículo de Erik Quiñónez Peña, "Propuesta para un presidente paradójicamente democrático", fueron publicados en Nueva Generación, página dominical de opinión de El Nuevo Diario, el 3 de julio de 2005.

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© Ulises Juárez Polanco v4 | JP, MD, y UJP | 417,191 visitas desde 21/09/2011
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