El interesante y polémico caso de Herty Lewites (¿El próximo Enrique Bolaños?)

(Publicado en Artículos el 11 de enero, 2005)

Herty LewitesEl rumor gana potencia cada día: Herty Lewites quiere ser el candidato rojinegro a la Presidencia de la República. El alcalde saliente de Managua ha roto los esquemas del político común con su carácter ameno, directo, extrovertido, jodedor (irreverente según otros) y sobre todo, su perfil no-conflictivo que, junto a su buen desempeño edilicio, le han colocado como el político con mejor rating popular. Sólo hay un problema: Daniel Ortega Saavedra.

Sin importar que Herty halla jurado lealtad sobre cielo, mar y tierra al partido, el Secretario General del FSLN y la línea dura del partido no comparten los deseos de Lewites, y le han cerrado las puertas con excusas que van desde lo gracioso hasta lo inverosímil, reduciéndose a algo simple: Ortega también quiere ser el candidato presidencial, aunque ésta sea su cuarta nominación después de tres derrotas electorales consecutivas.

Se opina que Lewites no recibe la bendición de Ortega por ser una figura independiente que ha tenido sus libertades, como su candidatura en el Movimiento Sol en el 96, así como su afinidad con Bolaños. Esto no crea la confianza necesaria en la cúpula del Frente, quienes temen que el efecto Bolaños-PLC sobrevenga en el mismo seno del FSLN. Sin embargo, los ataques no son nuevos. En su nominación como alcalde por el Frente (2000) se escucharon los mismos ataques, ataques espinosos que él supo sortear hábilmente y desde donde llegó triunfante a la silla edilicia de Managua, la comuna de mayor peso político a nivel nacional.

Por su parte, Ortega señala que la popularidad de Lewites es producto del respaldo del Frente y de su persona, basando esta afirmación en que cuando Herty participó en el 96 no ganó la silla edilicia y en cambio, cuando lo hizo con el Frente, ganó ampliamente. Los números a continuación:
 

Resultados de Herty Lewites como candidato a la Alcaldía de Managua

1996, SOL

46,963 votos

12.41%

4º lugar, después de Cedeño, Solórzano y Guadamuz

2000, FSLN

180,018 votos

44.01%

Electo Alcalde sobre Navarro, Baez y Guadamuz

Fuentes: Consejo Supremo Electoral, El Nuevo Diario.

Los números favorecen la hipótesis de Ortega, pero en materia política, la estadística es la primera de las ciencias inexactas (Gouncourt). La situación Ortega-Lewites me recuerda a Machado: es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.

El Frente no puede negar que Herty ha ganado una simpatía en estos cuatro años. Las encuestas señalan un 84.1% de opinión positiva en Lewites, con un 61% votando a favor de él, en amplio contraste con un minúsculo 8.7% que votaría por Ortega. Lo sugerente es que el reconocimiento a Herty viene incluso de representantes de todos los partidos políticos. Su popularidad tanto en sectores políticos como en sectores apartidarios parece ir en aumento, incluso dentro de las mismas bases del FSLN.

Dicho así, comprendemos que tanto el FSLN como Herty arrastran independientemente significativas cantidades de votos. Tenemos entonces dos posibilidades: a) Herty (contra todo pronóstico) como candidato presidencial rojinegro; y b) Herty sin el apoyo sandinista.

La primera posibilidad (a) a ratos parece un tiro al aire. Algunos señalan que este vaivén de “sí va / no va Lewites” es una estrategia política sandinista para a última hora decir “sí va” y ganar votos al presentarse como un partido democrático y abierto a otras candidaturas que no sea la de Ortega. Yo no lo creo así. Observemos: si Herty va de presidente, ¿qué fenómeno sucede con las aritméticas electorales? ¿Se agregaría al voto disciplinado del Frente a los votos no-sandinistas y disidentes ganados por Herty? ¿O se restarían entre sí?

La probabilidad de una sumatoria de votos ya le sucedió al mismo Lewites, cuando en el resultado del 2000 fue llamativo observar que a su 12% del 96 (SOL) se le sumó el 25.72% obtenido por Guadamuz (FSLN, 1996). En cambio, la probabilidad de una resta de votos podría ser el caso del APRE (2004), cuando la Alianza obtuvo menos votos que los obtenidos por uno de los aliados (Partido Conservador, 2002). En estos interesantes juegos aritméticos, todo dependerá de quién esté en la acera contraria, especialmente cuando en Nicaragua no se vota por candidatos, sino por (o en contra de) partidos políticos. Considerando lo anterior, Herty podría captar más del 40%, suficiente para ganar.

La segunda posibilidad (b) es que el FSLN no le dé el voto de confianza a Lewites. En este caso, Herty tendría que buscar un partido o alianza con quien participar para hacer uso de su imán electoral, aunque esto es aún más remoto, debido a la adoración casi religiosa que Herty ha dicho públicamente tener con el Frente.

Herty Lewites

Preguntémonos: ¿le conviene a este pintoresco personaje que el Frente le apoye? Quizá no. En mi humilde opinión, si el Frente le endosa el apoyo y gana la Presidencia, en algún momento (seguramente antes de cumplir un año en Casa Presidencial) Herty se encontraría en el mismo dilema de Bolaños: “¿obedezco ciegamente las órdenes de mi partido? ¿O soy independiente perdiendo el apoyo del partido que me llevó al poder?” Esto es posible, en especial cuando existen más similitudes entre Lewites y Bolaños, por ejemplo, la crítica de no venir desde la línea dura de sus respectivos partidos, así como ser disidentes en la praxis.

El trasfondo es que el FSLN prefiere apostar nuevamente por Ortega y perder con él, que arriesgarse a darle espacio a nuevas caras, petición de muchos desde hace más de diez años. Poco o nada importa el enorme apoyo y la ovación popular hacia Herty, por ejemplo, vista en la masiva asistencia a la inauguración de la Concha Acústica este fin de semana.

Lo único que cambiaría esta situación es lo que suceda en esta Legislatura, en donde los cambios al sistema político nicaragüense pueden ser tan dramáticos que la silla presidencial puede dejar de ser apetitosa para Daniel Ortega, quien valoraría más ser la cabeza del Legislativo (en un sistema parlamentarista de facto) que un Presidente maniatado y sin funciones. En este caso, Herty sería el idóneo para que el FLSN domine tanto el Ejecutivo como la Asamblea en el 2007. Pero, ¿se prestaría a ese juego?

Suponiendo que el sistema político no sufre alteraciones profundas y el FSLN aún desea la silla presidencial, vale la pena reflexionar: si en las elecciones anteriores Bolaños, una cara nueva, le ganó al caudillo del Frente, ¿por qué en estas próximas elecciones, Lewites, una cara nueva, no le puede ganar al caudillo del PLC? La fórmula es simple, pero la terquedad y ambición de unos pocos hace tormentas innecesarias en un vaso con agua. Como dice el proverbio hindú, ¿qué ve el ciego, aunque le pongan una lámpara en la mano?

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© Ulises Juárez Polanco v4 | JP, MD, y UJP | 1,424,310 visitas desde 21/09/2011
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