Estás en México, DF…

(Publicado en Ítaca el 31 de agosto, 2009)

Vista aérea Ciudad de México

Visto desde la ventana del avión, el Distrito Federal es un gran monstruo que poco a poco va creciendo sobre terrenos baldíos que esperan inquilinos. Nuevas colonias y urbanizaciones van arrastrando consigo el límite urbano, de por sí ya difuso, de una de las ciudades más grandes del mundo. Algún día, no sabemos cuando pero sabemos que así será, se tragará a México entero.

Cuando el capitán anuncia que inicia el aterrizaje, el smog se divisa como un manto de tela gris sobre la ciudad, capaz de sentirse si uno pudiera sacar las manos del avión. Será en poco el mediodía, pero el smog da la sensación de un atardecer desconsolado; “aquí uno siente todas las estaciones”, te dicen al recibirte, “pero no cae nieve, esa se queda atrapada allá arriba”.

Si el D.F. es enorme, ¿cómo no lo será su aeropuerto? Te tocará caminar de extremo a extremo para recoger tu equipaje, y con suerte, en Aduanas aprietás el botón y si sale verde, aún no estás afuera: “Señor, me permite revisar su equipaje”, te pide una agente de la policía federal, eufemismo de "abra la maleta".

- ¿Y estos libros, para que son?
- Para leer.
- Me refiero a qué hará con ellos…
- Son obsequios.
- ¿Y todos para la misma persona?
- No, para diferentes. A propósito, ¿esta revisión se hace aún si me salió verde en el semáforo aquel?
- Claro, aquella es Aduana, nosotros somos Policía Federal… cuidamos que no se introduzcan sustancias enervantes o sicotrópicas al país… además, apenas le vi el rostro sabía que tenía que revisarlo.
- No me diga, muchas gracias…

Después de esta inspección, sólo resta caminar. Afuera te esperan. Ahora sí, pasá, estás en México D.F. y aún no sabés que te espera.

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© Ulises Juárez Polanco v4 | JP, MD, y UJP | 431,831 visitas desde 21/09/2011
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